Prospectar está en los planes de pago. En Free puedes hablar con Ada, usar Cerebro y tu CRM, pero no armar Listas. Mira créditos y planes.
El recorrido
1
Pide lo que buscas
Búscame 20 fabricantes de empaques de plástico en Jalisco, y quién decide las compras.Tu asistente lee tu Cerebro y te hace una o dos preguntas que cambian el resultado. Si dices «de cualquier giro», no te pregunta el giro.
2
Mira la muestra
Te enseña 3 empresas de ejemplo y cómo entendió tu pedido. No crea nada ni cobra. Es el momento de corregir: «mejor solo en Guadalajara», «sin cadenas».
3
Arma la Lista
Dile «arma la lista». Queda lista en segundos: cada empresa con una línea de por qué encaja y la persona que decide (nombre y cargo). El correo sigue oculto.
4
Pide el precio de revelar
Cuánto cuesta revelar los correos de esta Lista.Te dice cuántas personas, el máximo de créditos y tu saldo. No revela nada todavía.
5
Da tu sí
Si te cuadra, confirma. Cada correo que llega cuesta 1 crédito y trae el LinkedIn. Si no se encuentra, no se cobra. Los correos llegan en minutos.
6
Guárdalos donde trabajas
Las personas reveladas son ya tus Contactos y sus empresas, tus Empresas. Pídele:
Guarda estos contactos en un pipeline «Alimentos NL».Si el pipeline no existe, lo crea.
Otras formas de pedirlo
- Con empresas que ya tienes en la conversación: «Dame quién decide en estas cinco empresas» (por ejemplo, ganadoras de un contrato).
- Solo mirar: «Enséñame mi Lista de alimentos». Verás los nombres, no los correos.
- Teléfono: se pide aparte, después del correo, y cuesta 6 créditos por persona. Revelar una Lista nunca compra teléfonos.
Qué no hace
- No promete que la lista sea completa: es una muestra del mercado.
- No inventa correos ni los busca en la web.
- No verifica que una empresa tenga tantas sucursales o que esté contratando; si lo dice, es porque lo encontró.
- Si el proveedor de datos no está disponible, te lo dice. No usa otro en silencio.
